El color rojo en nuestras copas
la fiesta en su ocaso
el baile desaforado
la risa simple que sale libre por cualquier razón
y el “me caes súper bien”, “tú también”
Se mira el amanecer desde el balcón y seguimos bailando
Llegan las despedidas con cierta lágrimas de tristeza porque te vas
y un “te llamo” sale a la luz junto con la mañana y los últimos invitados.
Despertamos atolondrados, no vuelvo a fumar, ni a beber ni a…
Ahh mejor me duermo y me olvido de todo.
Mañana será otro día.