Y eso que tú pensabas que jamás ibas a volver a enamorarte que eso ya no era para ti, que ya te había ocurrido todo en esta vida y que estabas bien, tal y como vivías.
¿Y qué te pasó? Por qué fallaste.
Deshiciste por una ilusión todo lo que tenías y te diste cuenta que nada de lo que vivías era suficiente, que tal vez ya no estabas satisfecha y que sería lindo cambiar TODO el panorama por alguien así.
Te volviste enamorar ingenua de ese delirio maravilloso.
De una mentira.
Ahora te quedas rota, deshecha y sin fuerzas para volverlo a hacer, con toda la maldita nostalgia que tienes
acumulada en tu ego despedazado.
Una quimera.
Así como empezó todo de manera irracional e incomprensible, de la misma manera termina
y sigues sin vislumbrar ¿Qué demonios pasó?
Entendiste mal las señales y tus cambios de decisión cada cinco minutos ayudaron a desquebrajar lo poco construido.
Muy bien, no será la primera ni la última vez que te equivoques.
Bienvenida mi querida ingenua al mundo del desamor.